Si vives en alguna de las urbanizaciones de Valdemorillo, seguro que a estas alturas ya sabes que el Ayuntamiento ha procedido a aprobar la recepción parcial de siete de sus catorce urbanizaciones. Sabe a poco, porque el compromiso del equipo de gobierno era recepcionar todas las urbanizaciones de Valdemorillo y disolver cuatro entidades urbanísticas durante esta legislatura. Y, sin embargo, ni son todas las urbanizaciones, ni la recepción es completa. Y de disolución, ni se habla.
Aunque el acuerdo es un inicio y un paso necesario, no vamos a negarlo, peca de tímido y descafeinado. Y el hecho de que la recepción sea parcial, genera dudas que el gobierno municipal no ha sabido explicar.
Antes de meternos en harina, no está de más recordar que la recepción es el acto administrativo por el que el Ayuntamiento acepta las obras realizadas por un promotor —tras verificar que están correctamente ejecutadas— y las incorpora al patrimonio municipal. En ese momento, si así lo contempla el planeamiento, puede trasladar la responsabilidad de conservarlas y mantenerlas a los vecinos, obligados a integrarse en una entidad urbanística de conservación. Es el caso de nuestro municipio.
Un poco más de contexto: has de saber que todas las urbanizaciones de Valdemorillo están recepcionadas de forma tácita y completa desde hace décadas. Esto no es una opinión, es un hecho jurídico que reconoce el propio equipo de gobierno: las urbanizaciones quedan tácitamente recepcionadas desde el momento en que un ayuntamiento empieza a hacer cosas propias de ayuntamiento, como cobrar impuestos, conceder licencias de obra o recoger las basuras de los vecinos de las urbanizaciones. Hay una nutrida jurisprudencia al respecto.
Vamos ya al lío. Las urbanizaciones ‘agraciadas’ con la recepción parcial son:
- La Pizarrera
- Parque de las Infantas
- Montemorillo
- El Paraíso
- Pino Alto Cazadero Real
- La Esperanza
- Mojadillas
¿Qué se recepciona?
Todos los espacios públicos y dotaciones de cesión obligatoria al Ayuntamiento por planeamiento, como viales, zonas verdes, aceras, red de distribución de agua potable o alumbrado. Incluye los polémicos clubs sociales que, según explicaron en el Pleno extraordinario que aprobó este acuerdo, serán posteriormente licitados para ser gestionados por asociaciones sin ánimo de lucro.
¿Qué no se recepciona?
Nada menos que las redes de alcantarillado y las estaciones depuradoras. El Ayuntamiento se desentiende de unas ‘infraestructuras críticas’ —tienen esa calificación los sistemas esenciales— que suelen ser, además, el peor y más costoso quebradero de cabeza de las entidades. Y competencia municipal, no lo olvides. Y no se entiende ni medio bien, porque el convenio de alcantarillado en vigor suscrito entre este Consistorio y el Canal de Isabel II estipula que su ámbito de aplicación “se extiende a la totalidad de las infraestructuras de alcantarillado del término municipal recepcionadas definitiva e incondicionalmente por el Ayuntamiento”, que se podrá ampliar, mediante adendas, a otras urbanizaciones y ámbitos recepcionados. Que cada cual saque sus conclusiones.
La recepción genera una factura de más de 47 millones
Las auditorías encargadas a una empresa externa para conocer el estado de las urbanizaciones recepcionadas no encuentran deficiencias graves que impidan la funcionalidad de las infraestructuras, pero dan cuenta de la necesidad de acometer mejoras que suman más de 47 millones de euros. No es moco de pavo, casi tres veces el presupuesto municipal para 2026. La recepción parcial no está condicionada a la ejecución de las mejoras, pero se ha dejado en el aire quién pagará la factura. Dice el equipo de gobierno que no lo harán los vecinos, sin más explicaciones. Los promotores de las urbanizaciones, que es a quien se podría haber exigido esas mejoras en su debido momento —hace décadas—, han desaparecido. Y te recordamos que las EUCs están para conservar las urbanizaciones, no para obras que exceden sus fines y competencias. De primero de EUC.
A coste cero para el Ayuntamiento
Con los 47 millones flotando en el aire, el equipo de gobierno saca pecho, sin embargo, porque la recepción parcial no tendrá coste para el Ayuntamiento. Eso que ahorra para rotondas y festejos taurinos. El régimen de mantenimiento seguirá siendo el mismo; es decir, la conservación la seguirán sufragando las entidades urbanísticas hasta su disolución, como dicta la ley. Así que no te despidas de tu cuota, que aún no es el momento. Además, argumenta el Ayuntamiento que este acuerdo permitirá conseguir fondos, en concreto, acceder a programas de inversión pública que requieren que las urbanizaciones estén recepcionadas. Se agradece la falta de disimulo.
¿Un paso atrás?
El acuerdo aprobado tiene la extraña virtud de dejar peor que estaban en algunos aspectos a sus teóricos beneficiarios, los vecinos de las urbanizaciones parcialmente recepcionadas. Nos explicamos: estos vecinos se acuestan una noche con TODAS las infraestructuras de su urbanización recepcionadas tácitamente —porque las recepciones tácitas solo pueden ser completas— y se levantan al día siguiente con el ‘no acepto tu red de alcantarillado ni tu depuradora’ de su Ayuntamiento. Para atrás como los cangrejos.
¿Puede ser parcial?
Para finalizar, dejamos apuntada una duda legal: La Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid permite la recepción parcial de una urbanización sólo cuando las obras son susceptibles de ejecutarse “por fases o unidades funcionales independientes de ser entregadas al uso o servicio público de forma autónoma”. No parece ser el caso.
Hasta aquí lo de hoy, que no es poco.
¡Gracias por leernos!
#StopEUCs


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