barrio cerro alarcón

Experiencias y reflexiones sobre vivir en una entidad urbanística que no debería serlo


El IBI ‘low cost’ de Valdemorillo

[Entrada publicada en el blog Somos Cerro 2 en enero de 2023]

Te proponemos hablar de impuestos, un tema casi tan escabroso para quien los paga como para quien los impone. En concreto, del Impuesto de Bienes Inmuebles que, como sabes, grava la propiedad inmobiliaria y cuya recaudación puede llegar a suponer hasta el 80% del presupuesto de una corporación municipal

Es posible (incluso muy posible) que pienses que pagas una burrada de IBI en Valdemorillo. Leemos comentarios al respecto. Y nos gustaría sugerirte, si nos lo permites, que sea cual sea el sentimiento que eso te genere, lo reelabores. Porque no pagas mucho IBI, al contrario, pagas, pagamos, lo mínimo que se despacha. Un par de párrafos más abajo, lo explicamos.  

Puedes quejarte, eso sí, de lo que cuesta que te recojan la basura o que llegue el agua canalizada a tu calle o que ésta esté asfaltada e iluminada. Aunque visualiza, antes de protestar por esto, la alternativa de hacerlo por tus propios medios, o junto a tus vecinos más próximos. Y ya te anticipamos que sería más —bastante más— que lo que hacen actualmente nuestras entidades urbanísticas, incluso si tienes la suerte de vivir en alguna de las más eficaces, que no es nuestro caso.  

También te puedes quejar de que tu ayuntamiento no esté utilizando tu dinero adecuadamente, para que luzca en forma de unos servicios municipales con los estándares de calidad que consideras oportunos. Te damos a elegir entre estas dos quejas, que son legítimas, muy legítimas. Pero la de que pagas mucho IBI, no.  

La receta del IBI y algunas curiosidades 

Posiblemente sabes, y si no te lo contamos, que la fórmula para calcular el IBI es el valor catastral del inmueble multiplicado por un coeficiente que eligen los ayuntamientos en un baremo que va del 0,4% al 1,3% para los inmuebles de naturaleza urbana. A estas alturas del post, es fácil que intuyas que nuestra corporación municipal se agarra a ese 0,4% mínimo como náufrago a la tabla; y te contamos, además, que no pide que se revisen los valores catastrales desde 2009. Intuimos que en una postura numantina de aguantar hasta que Hacienda o el Catastro lo hagan de oficio, no vayamos a perder un elector por el camino. 

Es decir, que, en materia de impuestos y servicios municipales, los que aquí vivimos no volamos con una aerolínea de bandera sino más bien con una de bajo coste. Ya sabes, los aviones vuelan y te llevan de un sitio a otro —habitualmente al que quieres llegar—, pero no puedes esperar ningún servicio ‘premium’. Incluso a veces te toca batallar por las prestaciones más elementales

Más cosas de nuestro IBI, por si te pica la curiosidad

  • Si piensas que la mayoría de los ayuntamientos opta por el coeficiente más bajo, como el nuestro, te equivocas. Solo 19 de los 134 municipios de más de 1.000 habitantes de la Comunidad de Madrid lo hace. 
  • Todos los municipios de nuestro entorno tienen un coeficiente superior al nuestro, que te recordamos que es el mínimo: Navagalamella (0,57%), Quijorna (0,60%), Villanueva del Pardillo (0,64%), Villanueva de la Cañada (0,47), El Escorial (0,53%), San Lorenzo de El Escorial (0,50%) o Galapagar (0,57%).  
  • El IBI es uno de los tres gravámenes que obligatoriamente tienen que imponer los ayuntamientos. Los otros dos son el Impuesto de Actividades Económicas y sobre Vehículos de Tracción Mecánica. 
  • Los impuestos de carácter potestativo o voluntario son el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras y el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana. 

Sobresalir por la calidad los servicios

Si sospechas que somos de los que pagaríamos gustosos más impuestos a cambio de mejores servicios, estás en lo cierto. Pero, ojo, danos la oportunidad de explicarnos antes de echarnos a los leones, porque no somos de los que creen que hay que llevar al personal con el gancho. Existen ya bonificaciones —como la destinada a familias numerosas— que creemos que sería de justicia ampliar, considerando, por ejemplo, el nivel de rentas.  

En conclusión, subida de IBI, sí, pero para quien lo pueda pagar. Para ser más precisos, que no grave a quien no pueda asumirla. Es decir, acompañada de una adecuada y amplia batería de bonificaciones sociales. Y subida de IBI porque los retos a los que se enfrenta el municipio, con la recepción de las urbanizaciones y la disolución de sus entidades urbanísticas en un horizonte cada vez más cercano, no son de los que se solventan sin dinero. 

A escasos días de la Feria de San Blas, es demasiado tentador no acabar el post afirmando que muy probablemente tenemos impuestos y servicios por debajo de lo que merecemos, y una feria de toros por encima de nuestras posibilidades. Si nos dieran a elegir, que ya sabemos que no es el caso, preferiríamos que Valdemorillo sobresaliera por la excelencia de sus servicios municipales antes que por una feria que el alcalde afirma querer situar “en el circuito de las grandes citas taurinas de España” (sic). 



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